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¡‘Cumbiaaaaaa…’!

abupa

Bucaramanga superó como local 3-1 al Pasto de Flabio, Darío y Giraldo. Rangel se destapó con doblete y fue la figura. El podio lo completan Rovira, que anotó el tercer, y Hárold Gómez. Como siempre, mención especial para Sherman. Una tarde de sábado feliz para los hinchas ‘leopardos’.

Por: Jair Quintero Martínez / Extratiempo.co

Foto Tomada de Internet

A Michael Rangel le llegó el día. Y fue contra el Pasto, donde el delantero anotó doblete para la victoria del Bucaramanga 3-1 sobre el Pasto, pudiendo incluso llevarse la pelota para la casa, si el palo no le niega el tercer gol en su cuenta personal. El ‘17’ salió aplaudido, bailó cumbias y fue la figura en el triunfo ‘leopardo’.

Antes de que ‘Mike’, como le dice Cagna a su dirigido, se conectara con el gol, el Atlético mostró un fútbol con posesión de balón, tocando en primera intención, buscando espacios con Sherman y Pérez, dominando así a un Pasto que muy poco mostró en el gramado del Alfonso López.

Bucaramanga fue ordenado, aunque quizá el único lunar mostrado fue en la zona de recuperación, donde nuevamente el nivel del panameño ‘Gavilán’ Gómez quedó en deuda en el andamiaje ‘búcaro’, estando lento y errático en la entrega de la pelota. Muy temprano, Bucaramanga tuvo que hacer su primer cambio, cuando Yilmar Filigrana salió lesionado, dando paso a Johan Caballero para ocupar esa ala derecha en el ataque.

Pasto esperaba y cuando podía acelerar buscaba la velocidad de Toloza y el olfato goleador de Darío Rodríguez, fórmulas que al final no marcaron diferencia en el colectivo del cuadro dirigido por Flabio Torres.

Fue un primer tiempo sin muchas emociones. Cabe acotar que, Bucaramanga a esa altura del duelo ya había realizado dos cambios, con la salida de ‘Gavilán’, quien fue sustituido por Jiménez.

Pero el protagonismo de la novela que buscaba un final feliz aparecería a los tres minutos de arrancado el complemento. Desborde con centro milimétrico por derecha del lateral Hárold Gómez, de gran partido, directo a la cabeza de Michael Rangel, quien zambulléndose la impactó cambiándola de palo para vencer al uruguayo Hernández y así unir en un abrazo a los hinchas que le cumplieron la cita sabatina al Atlético.

Para esa altura el colectivo ‘amarillo’ mejoró, al punto de que el mismo Rangel por poco canta el segundo, tras un cabezazo que se estrelló en el palo, ante la mirada estática de Hernández que nada podía hacer.

Sin embargo, el Pasto se encontró el empate en un tiro libre. Al 65’ Gilberto ‘Alcatraz’ García se mandó un golazo, vulnerando la barrera y a Ojeda. Silencio en el Alfonso, pero con la fe intacta de que esa situación tendría vuelta.

Bucaramanga siguió siendo dueño y señor del partido, con un Sherman manejando los tiempos, una marca más equilibrada entre Jiménez y Rovira, otra de las figuras, y con un Rangel que jugando de frente al arco y no de espaldas es más peligroso, rendidor y goleador, tanto que el mismo atacante de Zapamanga fue el encargado del segundo de la tarde.

Cambio de frente, muy inteligente y oportuno, de Sherman Cárdenas para Fabio Rodríguez, quien se aproximó al área, tirando el centro rasante para que Rangel le metiera la punta del zapato derecho. Al fondo y a cobrar. 2-1 para el Atlético, y doblete para Michael. La cumbia volvió a sonar en el estadio.

Con el Atlético montado en el marcador se veía más cercano el tercero del ‘Bucara’, que el empate del Pasto. Ya sobre el final del partido, y en una jugada donde Arizala se vistió del Arizala que ilusionó a la afición en su debut en aquel partido de Manizales, llegó el tercero. Gran desborde y encare del atacante, quien con la panorámica ampliada cedió el balón a Rovira, quien con un derechazo selló su gran actuación y la goleada 3-1 ante Pasto. Premio para un jugador que viene mostrando un nivel importante, celebrándolo con su señora, con quienes dentro muy poco serán padres.

El final de la novela fue feliz. Hubo un protagonista goleador y la figura, que fue Rangel; un libretista creativo, Sherman y un director al que la toma le salió bien, Cagna. Eso sin contar al público espectador que terminó agradecido y aplaudiendo el espectáculo dado por su equipo. Hubo hasta tiempo para bailar cumbias, ¿o no Michael?.